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Sumptus, la aplicación que te ayuda a controlar tus gastos

¿Buscas controlar tus gastos desde tu smartphone? Con Sumptus podrás hacerlo sin necesidad de incluir datos como lugar, importe, una descripción, categoría,etc. que sí requieren otras aplicaciones de contabilidad.

Disponible para iPhone, esta aplicación permite llevar una cuenta aproximada a través de una interfaz amigable que también está diseñada para Apple Watch.

Según los desarrolladores, la clave reside en el diseño de la interfaz que ha sido pensada para que añadir un nuevo gasto en menos de 10 segundos. Sumptus solo requiere incluir un par de palabras para calificar el gasto y la cantidad.

Además, la app tiene la capacidad de recordar palabras, por lo que si se agrega, por ejemplo, "pan" bajo la categoría “comida”, las próximas veces que el usuario escriba esta palabra la añadirá de forma automática a esa categoría.

Otro detalles que nos ahorra tiempo es el widget, que aparte de mostrar la cantidad que se ha gastado en cada presupuesto, nos permite abrir la app con la pantalla de añadir gasto ya abierta.

Una vez añadidos una serie de gastos, Sumptus utiliza esos datos para generar gráficos que ayudan al usuario a ver en qué gasta más dinero. El gráfico cambia dependiendo del límite de gastos que se agregue. Si no se agrega un límite, la herramienta muestra el porcentaje que supone una categoría con respecto a otra.

Claves para cerrar la contabilidad de tu empresa a fin de año

1. No dejes todo para el finalLas empresas con mejores prácticas no solo preparan balances al cierre del año, sino también en períodos intermedios (de forma mensual o trimestral). Esto les permite identificar oportunamente problemas de saldos, un monto importante de impuestos a pagar al cierre del ejercicio o desviaciones significativas respecto al presupuesto inicial. Con esto se consigue también un cierre de año más rápido, porque se tiene a la mano información previa para el análisis final.

2. Proporciona toda la informaciónLas cifras de la contabilidad están relacionadas con las actividades que realizan las diferentes áreas del negocio, debiendo la gerencia tener mucho cuidado en asegurarse que el contador reciba toda la documentación y datos relevantes, como devoluciones de productos, importaciones o exportaciones en tránsito, inventarios, contratos, operaciones financieras.

3. Establece un cronograma de cierre. Un cierre contable no puede marchar bien si no se han establecido fechas de entrega de información y de conclusión de las actividades relacionadas con la preparación de estados financieros. Además de acordar con el contador una fecha final para la presentación de las cuentas de fin de año, se requerirá también fijar con las  áreas operativas plazos para temas previos a la elaboración del balance como la toma de inventarios físicos de fin de año, entregas de rendiciones de cuentas de caja chica, cierre de facturación a clientes y de recepción de facturas de proveedores.

4. Revisa las cifras presentadasUna vez que los estados financieros de fin de año hayan sido preparados, la gerencia general o los propietarios deben tener una reunión con los responsables de la contabilidad para aclarar cualquier duda sobre las cifras mostradas, así como revisar otros temas importantes relacionados con aspectos tributarios o societarios. Recuerde que los estados definitivos pueden ser revisados por bancos o reguladores y por tanto requieren de un adecuado control de calidad.

5. También para un pequeño negocioLo ideal es que las empresas por más pequeñas que sean cuenten con libros y registros contables completos. Aunque se carezca de estos es factible para un contador experimentado preparar un balance de fin de año, mediante un adecuado inventario de todos los recursos (activos) y obligaciones (pasivos) que tiene la empresa.  El exceso de los activos sobre los pasivos constituye el patrimonio neto de la empresa y si este ha aumentado respecto al año anterior, entonces significa que se obtuvo beneficios durante el ejercicio que se está cerrando.

¿Ayuda escuchar música a concentrarse en el trabajo?

Gritos, voces estridentes, carcajadas, teléfonos y estornudos. Estos son algunos de los ruidos que a muchos les impiden concentrarse mientras trabajan o realizan una tarea específica.

Escuchar música con los audífonos puestos parece la mejor solución para evitar tantos elementos de distracción. ¿Pero ayuda realmente a trabajar mejor? ¿Y qué tipo de música se debería escuchar?

-Conflicto-

"La mayoría de la gente, al menos en condiciones de laboratorio, realiza mejor sus tareas en silencio", le explica a BBC Mundo Nick Perham, psicólogo de la Universidad de Cardiff (Reino Unido) que se especializa en el efecto que tiene el sonido en nuestra habilidad cognitiva. Pero la clave -aclara- está en la interacción entre la tarea a realizar y la naturaleza del sonido.

Si lo que se tiene que hacer "requiere comprender un texto o procesar información semántica, varios estudios muestran que si el sonido de fondo tiene fragmentos que se pueden entender, esto es peor que si se escucha música sin palabras", indica la especialista.

Allí -agrega- "se produce un conflicto entre la información semántica que estamos tratando de entender y la información semántica del sonido que estamos tratando de ignorar".

Es decir, en esos casos, escuchar música puede ayudar a la concentración, pero siempre y cuando no tenga letra o sea en un idioma que no se comprenda.

"Escuchar música instrumental resulta tan bueno como trabajar en silencio", dice Perham.

-Sonido blanco-

Daniel Levitin, autor del libro "Este es tu cerebro bajo los efectos de la música", coincide con Perham. Cuanto más cautivadora es la música, peor es para la concentración, y si tiene letra -dice Levitin- es terrible para las tareas verbales.

Sin embargo el ruido de fondo no tiene necesariamente siempre un efecto negativo. Si son más de tres voces, los sonidos "se tapan unos a otros y se tornan acústicamente menos variables".

"Es una suerte de sonido blanco, un murmullo y, en ese caso, nos distrae menos", señala Perham

-Tareas mecánicas-

En cambio, si el trabajo a realizar es más mecánico, como puede ser el caso de un obrero que efectúa una misma tarea durante horas, escuchar música puede traer beneficios.

"Estudios que se han hecho en fábricas hace varios años notaron que la música puede mejorar el estado de ánimo y los operarios acaban haciendo mejor su trabajo", dice Perham.

Esto se aplica a tareas que son más físicas y no requieren gran habilidad mental.

Curiosamente, también funciona en el caso de ciertas operaciones quirúrgicas, dicen estudios recientes. Pero no en todo el proceso, señala Levitin, quien da como ejemplo el trabajo de un cirujano que hace una operación cerebral.

"En ese caso, la situación es similar a la de un camionero de larga distancia. Si todo va bien, la tarea en sí (perforar el cráneo) es, de alguna manera, aburrida y repetitiva, con lo cual necesitas algo que te mantenga psicológicamente estimulado", dice el experto.

Claro que la música debería desaparecer una vez que empieza a trabajar directamente sobre el cerebro.

Otro factor a tener en cuenta es la personalidad de cada uno. "Hay diferencias individuales, por supuesto, y diferencias entre introvertidos y extrovertidos", le explica a Perham a BBC Mundo.

"Los extrovertidos se sienten más cómodos en ambientes ruidosos y los introvertidos todo lo contrario".